Atentado contra Alexander Maita: El Terrorismo Político Socialista.
El intento de atentado contra Alexander Maita no es sólo un ataque político: es una radiografía obscena de la decadencia chilena. Porque lo que ocurrió anoche no nació en Santiago: nació en Caracas, en el búnker del tirano Socialista Nicolás Maduro, ese delincuente que convirtió a Venezuela en un vertedero de sangre, miseria y destrucción. Sus tentáculos; DGCIM, SEBIN, el Tren de Aragua y varias organizaciones terroristas financiadas por el tráfico de cocaína, personas y oro, hoy actúan en Chile como si este país fuera un barrio periférico más de la dictadura socialista venezolana.
Sí, así de grave es.
Mientras los libertarios, demócratas y exiliados venezolanos arriesgan la vida denunciando al socialismo criminal, el Estado chileno está ocupado en conferencias de prensa, trámites burocráticos y “protocolos”. Como si un protocolo sirviera de escudo frente a un sicario ordenado por Maduro.
Esto no es un crimen común. Esto es terrorismo político socialista.
La DGCIM ya dio el primer golpe en Chile cuando secuestró y asesinó al teniente Ronald Ojeda. Ese crimen fue un mensaje del socialismo internacional:
“Podemos operar en Chile. Podemos secuestrar. Podemos matar. Nadie nos detendrá.”
Y tenían razón. No los detuvo nadie. La policía llegó tarde. La fiscalía se enredó en procedimientos. Las Fuerzas Armadas, esa institución que supuestamente debería resguardar la “soberanía”, que debería impedir operaciones extranjeras en territorio nacional, demostró una irrelevancia histórica francamente humillante.
Hoy, el mismo aparato represivo venezolano vuelve a actuar.
¿De verdad alguien cree que el intento de asesinato contra Maita es casualidad?
¿Que se trata de “delincuentes comunes”?
¿Que justo apareció un auto con cuatro sujetos armados que, por coincidencia, apuntaron contra el líder opositor venezolano más activo y más visible en Chile?
La ingenuidad debería ser delito.
FF.AA: nuevamente vergüenza internacional.
¿Dónde está la contrainteligencia chilena?
¿Dónde están los “defensores de la patria”?
En oficinas, tomando café, elaborando informes que nadie lee y que no sirven para nada.
Mientras tanto, Maduro despliega sicarios. El Tren de Aragua ejecuta operaciones. El crimen organizado transnacional se pasea por Chile con más libertad que cualquier ciudadano honesto.
El Estado chileno es hoy una vergüenza internacional. Sus instituciones no protegen a nadie. Son torres de papel mojado. Y las Fuerzas Armadas, que deberían impedir la infiltración de grupos armados extranjeros, están reducidas a desfiles, actos protocolares y comunicados vacíos.
Chile no sólo perdió el control: perdió la dignidad.
Los únicos que resisten: los ciudadanos.
Mientras el Estado no sirve para nada, los únicos que siguen levantando la voz son los mismos que el socialismo más odia:
– los libertarios,
– los exiliados,
– los que no se arrodillan ante ideologías asesinas,
– los que entienden que la libertad no existe sin resistencia.
Alexander Maita no es un simple dirigente: es un símbolo de la lucha contra la tiranía socialista. Y por eso lo quieren silenciar. Porque los dictadores temen a los hombres libres más que a los ejércitos.
Si Chile no actúa, si sigue permitiendo que el socialismo internacional, con secuestros, tortura y sicariato, imponga su ley en nuestro territorio, entonces este país habrá renunciado por completo a vivir en libertad.
Hoy intentaron matar a Maita. Ayer secuestraron a Ojeda. Mañana, si las FF.AA. siguen dormidas, será cualquiera de nosotros.
La libertad no se mendiga. Se defiende. Y si el Estado no lo hace, nos toca a nosotros. Lee la noticia completa en: https://www.latercera.com/nacional/noticia/denuncian-intento-de-atentado-contra-alexander-maita-lider-del-comando-con-venezuela-en-chile/
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