El resentimiento social: combustible de la obediencia. 🔥👹🧨
Por Danarquía. El resentimiento no es solo una emoción, es una arquitectura moral que se instala cuando la frustración no encuentra salida racional. Es el eco de una promesa incumplida, la rabia que se acumula cuando la justicia se convierte en espectáculo y la igualdad en una consigna vacía. Pero lo más peligroso del resentimiento social no es su intensidad. Es su dirección. Cuando el individuo no puede responsabilizarse de su vida busca culpables; y el Estado siempre dispuesto a ofrecer enemigos, le entrega una lista: los ricos, los empresarios, los que piensan distinto. Así, el resentido no se emancipa —se alista. El resentimiento como herramienta de control El poder político ha aprendido a administrar el resentimiento como quien administra impuestos; lo recauda, lo redistribuye, lo convierte en subsidio emocional. Ya no se promete libertad, sino reparación. Ya no se exige mérito, sino compensación. Ya no se busca justicia, sino revancha. El resentimiento social no cuestiona al pode...